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Comprendiendo la psoriasis. 29 de octubre Día Mundial de la Psoriasis

Cada 29 de octubre se celebra el Día Mundial de la Psoriasis, una fecha que nos invita a tomar conciencia de esta compleja enfermedad cutánea que afecta a millones de personas en todo el mundo. De hecho, solo en nuestro país, la psoriasis afecta a más de 1 millón de personas, y su prevalencia se ha duplicado prácticamente en los 15 últimos años, pasando de tasas del 1,4% de la población al 2,3%.

En este artículo de D-Médical queremos ayudarte a comprender que la psoriasis es mucho más que una enfermedad dermatológica, ya que tiene un impacto significativo en la salud física general y emocional de quienes la padecen. Afortunadamente, los tratamientos personalizados y los cuidados diarios, pueden ayudar a mejorar y controlar los síntomas.

comprendiendo la Psoriasis

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria del sistema inmunitario que afecta de forma predominante a la piel, aunque también puede producir alteraciones a otros niveles como el articular, hepático o cardiovascular, entre otros.

Esta patología aparece tras la exposición a ciertos factores desencadenantes ambientales en individuos genéticamente predispuestos

La cascada que lleva al desarrollo de lesiones de psoriasis comienza con una alteración del sistema inmune, principalmente en unas células de la sangre llamadas linfocitos T. Estas células se activan indebidamente y desencadenan muchas respuestas celulares, como es el caso de la proliferación de las células de la epidermis, los llamados «queratinocitos». Esto provoca que, si en condiciones normales las células de la piel se renuevan cada 28 a 30 días, en personas con psoriasis este proceso se acelera y las células se renuevan cada 3 a 4 días. Como consecuencia se produce la acumulación de células muertas en la superficie de la piel en forma de placas escamosas y enrojecidas, y a una descamación muy excesiva.

En definitiva, se trata de una enfermedad crónica que se presenta en brotes, con exacerbaciones y remisiones. No obstante, en ningún caso es contagiosa.

 

¿Cómo identificar esta enfermedad?

Si sospechas que puedes tener psoriasis, debes fijarte en los síntomas más comunes, que son:

  • Placas rojas y elevadas en la piel.
  • Picor o sensación de ardor en las lesiones.
  • Piel agrietada o con fisuras que pueden sangrar.
  • Cambios en las uñas, como engrosamiento, desprendimiento o deformidades.
  • Dolor en las articulaciones, en casos de artritis psoriásica.
  • Lesiones en la piel en individuos con antecedentes familiares de psoriasis.

 

Tipos de psoriasis

La psoriasis puede manifestarse de diversas maneras y, dependiendo de la localización de los síntomas y la morfología de las lesiones en la piel, hablamos de diferentes tipos: psoriasis en placas, palmo-plantar, de cuero cabelludo, ungueal, en los pliegues, en gotas (cuando las lesiones son pequeñas, menores de 2 cm), psoriasis eritrodérmica (cuando afecta a casi toda la superficie cutánea, siendo esta la forma más grave), psoriasis pustulosa (en la que aparecen pústulas estériles, es decir, granos de pus no infecciosos, sobre las placas).

A parte, también encontramos la artritis psoriásica, que es una forma de inflamación crónica de las articulaciones. La artritis psoriásica afecta fundamentalmente a las articulaciones de los dedos de manos y pies, la columna lumbar y sacra, las muñecas y las rodillas, y se caracteriza por provocar rojez, hinchazón y dolor. En algunos casos, si no se trata, puede provocar daños irreversibles en las articulaciones.

 

Más que un problema de la piel

Cada vez conocemos más evidencia científica sobre la relación de la psoriasis con otras enfermedades, sobre todo cuando se da en personas jóvenes o cuando se asocian a artritis psoriásica. Concretamente, nos referimos a los eventos cardiovasculares, así como a la diabetes, obesidad, hipertensión arterial o hígado graso, entre otras.

Esta relación entre patologías se basa en el carácter sistémico e inflamatorio de todos estos procesos, ya que, además de inflamarse la piel, en muchos pacientes también se produce una inflamación interna que puede afectar a otros órganos. En estos casos la detección precoz de estas comorbilidades asociadas a la psoriasis puede ser determinante para su prevención y control, y esto es algo que muchos pacientes desconocen.

Tampoco podemos olvidar el impacto emocional de esta enfermedad. Son muchos los estudios que concluyen que las personas diagnosticadas con psoriasis tienen más riesgo de sufrir ansiedad y depresión que la población general. Esto es en parte debido a que los síntomas visibles pueden afectar a la autoestima y seguridad del paciente. Cuando se presenta a edades tempranas, puede incluso impactar negativamente en el desarrollo psicosocial de la persona.

¿Cómo se puede tratar?

Aunque a día de hoy no existe un medicamento que logre la curación definitiva, sí que contamos con una gran variedad de tratamientos disponibles para controlar los síntomas de la psoriasis y mejorar la calidad de vida. Estos tratamientos pueden incluir terapias tópicas, fototerapia, medicamentos sistémicos (orales o inyectables), y también, terapias biológicas. La elección del tratamiento va a depender de la gravedad y del tipo de psoriasis que presente cada paciente.

Habitualmente, utilizamos primero los tratamientos con menos efectos secundarios, y solo si estos fracasan o dejan de ser efectivos, pasamos a otros más agresivos. En cualquier caso, es necesario que el dermatólogo personalice cada tratamiento.

También conviene prestar atención a nuestro estilo de vida:

  • Evitar la obesidad:  La obesidad es un factor de riesgo muy importante en la psoriasis, y es bidireccional, es decir, la obesidad empeora la psoriasis y, a su vez, la psoriasis favorece la obesidad.
  • Tomar alimentos que mejoren la psoriasis: La evidencia científica demuestra que la ingesta rica en frutas, verduras y pescado se asocia con una disminución de los marcadores globales de inflamación.
  • Dejar de fumar: Está también demostrado que aquellas personas con predisposición genética que fuman tienen un mayor riesgo de desarrollar artritis psoriásica. Además, el tabaco empeora especialmente la psoriasis palmo-plantar
  • Cuidado de la piel: Son preferibles los baños con agua tibia de máximo 20 minutos a las duchas, y siempre se recomienda emplear limpiadores con tensoactivos suaves, para no alterar la función barrera de la piel. También conviene utilizar crema hidratante tras el baño, cuando la piel aún esté ligeramente húmeda para así favorecer la penetración, suavemente y sin frotar.
  • Practicar ejercicio: El ejercicio físico moderado es muy adecuado para aquellos pacientes con artritis psoriásica, ya que disminuye la rigidez y el dolor de las articulaciones, a la vez que potencia la fuerza y la resistencia musculares. Además, mejora el perfil cardiovascular que puede estar afectado en estos pacientes.

¿Necesitas atención médica?

En D-Médical queremos recordarte en el Día Mundial de la Psoriasis, que no estás solo en tu lucha contra esta enfermedad. Si tú o alguien que conoces padece psoriasis, es fundamental buscar apoyo médico y encontrar el tratamiento adecuado. En D-Médical contamos con nuestro especialista en Dermatología, el Dr. José Luis Galán, quien podrá brindarte el apoyo y la atención que necesitas para manejar la psoriasis de manera efectiva y mejorar tu calidad de vida.

Contacta con de D-Médical a través de nuestro formulario, de nuestro correo: info@d-medical.es o llámanos al 91 436 26 36 y pide ahora tu primera consulta.