blog pedir cita
  Tel: +34 91 436 26 36

Días de enfermedad en pacientes con diabetes

Si tenemos una diabetes bien controlada no tenemos más riesgo de enfermedad aguda que el resto de la población.

Sin embargo, sí que vamos a requerir unos cuidados especiales durante el periodo de enfermedad para evitar situaciones de deshidratación, de hiperglucemia, de hipoglucemia y cetosis.

Por ello, necesitamos tener unos conocimientos básicos sobre cada uno de estos aspectos.

En situaciones de enfermedad, debemos poder contar con normas escritas de actuación y un teléfono de contacto con el equipo diabetológico. En el caso de que con esas pautas no consigamos el control de la diabetes o de la enfermedad necesitaríamos acudir a un centro hospitalario.

 

UNO DE LOS CONSEJOS MÁS IMPORTANTES ES QUE NUNCA, EN CASO DE ENFERMEDAD, DEBEMOS DEJAR DE PONERNOS LA INSULINA.

Incluso en estados de ayuno se sigue requiriendo insulina para cubrir las necesidades metabólicas que pueden estar aumentadas en caso de enfermedad aguda.

En caso de que durante la enfermedad utilicemos la monitorización continua de glucosa (MCG) tenemos que recordar que ciertos sistemas ven interferida la medida de la glucosa por ciertas sustancias como el paracetamol y que algunos no tienen una buena precisión en rangos de hipo o hiperglucemia. En estos casos deberemos basarnos en las determinaciones de glucemia capilar.

Durante la enfermedad tenemos que monitorizar con frecuencia la glucemia (mejor llevar MCG) y los cuerpos cetónicos en sangre. Debes saber que ante la ausencia de insulina se comienzan a consumir las grasas y aparecen los cuerpos cetónicos que pueden ser el origen de náuseas y dolor abdominal y su acumulación pueden llevar a una descompensación grave de la diabetes cetoacidosis diabética (CAD) y se puede llegar incluso al coma hiperglucémico diabético.

La monitorización de la glucemia la haremos muy frecuentemente mediante la MCG o en su defecto con la realización de glucemias capilares horarias o cada 2 horas y la cetonemia. Se considera que existen cuerpos cetónicos positivos en sangre cuando su valor es superior a 0,5 mmol/L.

Tenemos que distinguir si la enfermedad se asocia a hipoglucemia (en general, esto ocurre ante gastroenteritis o vómitos) o a hiperglucemia (en las enfermedades respiratorias, las que se acompañan de fiebre o precisan medicaciones que elevan la glucemia…) para ver si se necesita incrementar o disminuir la dosis de insulina.

En caso de gastroenteritis tenemos que bajar la dosis de insulina, ya que hay menos aporte de hidratos de carbono por vómitos o alteración de la absorción de los alimentos y por tanto, tenemos mayor riesgo de hipoglucemia; así y todo, nunca tenemos que quitar la insulina pues hay riesgo de cetosis.

Cuando hay fiebre o enfermedad que no sea gastrointestinal, suelen aumentar las necesidades de insulina por liberación de las hormonas del estrés que se oponen a la acción de la insulina y se precisa aumentar su dosis.

Hay que hacer hincapié en los aspectos específicos a tener en cuenta en cuanto la hidratación y el control de la glucémico.

EN REFERENCIA A LAS INFECCIONES ASOCIADAS CON HIPERGLUCEMIA HAY QUE VER SI EXISTEN O NO CUERPOS CETÓNICOS YA QUE NUESTRA ACTUACIÓN VA A SER DIFERENTE EN ESTE CASO.

a. Hiperglucemia con cuerpos cetónicos positivos

Debemos aportar líquidos sin hidratos de carbono (HC) si la glucemia es superior 250-300 mg/dl. Cuando sea inferior a esta cifra tenemos que comenzar a tomar HC de absorción rápida pero siempre administrando insulina.

Para corregir la hiperglucemia necesitamos administrar suplementos de insulina con análogos de acción rápida según el Factor de Corrección (índice de sensibilidad), utilizado como objetivo glucémico 100-120 mg/dl (más alto si se parte de glucemias muy elevadas), recordando que no debemos bajar la glucemia más de 200 mg/dl en 2 horas.

Cuando existe cetosis, como la resistencia a la insulina es mayor, podemos aumentar la dosis calculada en un 10 a 20%.

Hay que repetir la dosis de insulina cada 2-3 horas hasta que desaparezcan los cuerpos cetónicos, siempre aportando hidratos de carbono.
Si persisten los cuerpos cetónicos y la glucemia es inferior a 140 mg/dl tenemos que aumentar aporte de HC (pues se necesita ambos, HC e insulina para metabolizar los cuerpos cetónicos).

b. Hiperglucemia sin presencia de cuerpos cetónicos

Tenemos que administrar dosis suplementarias de insulina: análogos de acción rápida (AAR) cada dos o tres horas, utilizando la fórmula ya descrita. A veces conviene subir la basal en la bomba o la insulina de acción prolongada alrededor de un 20% en caso de enfermedad que provoque hiperglucemia mantenida y aumentar los bolos antes de la ingesta alrededor del 10-20% y valorar la respuesta.

c. Hipoglucemia con o sin cetosis (en gastroenteritis…)
Es necesario aportar líquidos fácilmente digeribles con HC de absorción rápida: zumos, lácteos desnatados por ejemplo…etc. y disminuir la dosis de insulina en caso de ingesta en un 20 a un 50%. En este caso, nunca dar líquidos sin HC

En este periodo hay que valorar con frecuencia los cuerpos cetónicos para ver si la ingesta de hidratos de carbono es suficiente.

Ante una hipoglucemia, es decir, una glucemia inferior a 70 mg/dl, con náuseas o rechazo del alimento que no podemos remontar por vía oral, una alternativa es utilizar pequeñas dosis de glucagón, la llamada “pauta con minidosis de glucagón”, que se puede repetir a la hora si es necesario.

 

CARGAR EL GLUCAGÓN YA RECONSTITUIDO (UNA VEZ SE HAYA MEZCLADO EL LÍQUIDO CON EL POLVO) EN UNA JERINGA DE INSULINA CONVENCIONAL, QUE PERMITE DOSIFICARLO EN UNIDADES.

 

Si la hipoglucemia persiste hay que acudir a un centro hospitalario. Mientras, puede ponerse miel en las encías o si no tiene diarrea se puede poner un enema con glucosa.

 

Fuente: Extracto de la guía “Diabetes tipo 1 en la edad pediátrica. Lo que se necesita saber para la autogestión de la diabetes” (página 114-118) elaborada por la endocrinóloga especialista en diabetes, Dra. Raquel Barrio Castellanos, y la licenciada en pedagogía, Lourdes Cartaya  de la Unidad de Diabetes del Centro Médico de excelencia d-médical